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EL HALCÓN NUNCA FUE PALOMA
Adiós al islam |
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SLAM: sumisión al Dios. No es fácil decir "adiós al islam", es una de las religiones más extensas del mundo, 1.200 millones de personas. Hay comunidades musulmanas en casi todos los países del mundo. En 35 países los musulmanes son la mayoría, y en 29 países los seguidores del Islam abarcan a minorías influyentes. En 28 países el Islam tiene el estatus de religión oficial del estado: Egipto, Kuwait, Irán, Iraq, Marruecos, Paquistán, Arabia Saudí, etc.. Concentran a la mayoría extensa de musulmanes en Asia occidental, meridional, y suroriental, en el norte de África y se expande imparable por el África Oriental y Occidental. El cristianismo en África está en retirada. ¡Alá Akbar, abran paso al Shahid!.
No es fácil decir adiós al islam. Es menos fácil aún decir, hola, amigo musulmán, bienvenido a estas tierras, ésta es tu casa. Si se está en Occidente no es fácil decir, hola, amigo musulmán, ésta es tu casa. Y no es fácil porque no estamos dispuestos a defender con la vida nuestra hacienda, ideas y formas de vida. Tenemos miedo, mucho miedo. Estamos derrotados. Para un occidental no es fácil decir hola, amigo musulmán, ésta es tu casa. Se sabe sin lugar a dudas que seremos despojados de nuestra casa, de nuestras convicciones, de nuestras formas de vida y que seremos estabulados por las fuerzas del Islam que están en guerra santa contra el infiel, contra nosotros.
Somos incapaces de decir STOP al Islam y no es fácil decir adiós al Islam. Estupefacción. Encrucijada. No es un asunto sencillo. Los enaltecedores de la violencia islámica, los que la comprenden, numerosos y muy activos en los países occidentales hacen inviable decir STOP al Islam. Occidente, literalmente, está indefenso y muy aturdido. Para enfrentarnos a la yijá islámica, a su sed de sangre de infieles, para encarar el energumenismo político, jurídico, cultural y social que contiene su guerra santa, nos hemos esposado previamente las manos a la espalda. Occidente se está dejando conducir y representar por los fanáticos de la tolerancia con el vandalismo, por los extremistas del apaciguamiento, los que compran paz vendiendo nuestra vida, por los fundamentalistas de las políticas de contención y mano tendida con el criminal y el asesino, por los alucinados que comprenden las causas y aspiran a integrarlas en nuestro mundo. Causas que estiman saludables e incluso prometéicas.
El mundo occidental está siendo conducido por los panegiristas de la integración de todo lo distinto, por el simple hecho de serlo, incluso lo réprobo, lo criminal o lo vandálico. Al activismo protolerancia con lo criminal nada se le opone. No es sencillo desgajar el Corán de la Guerra Santa, de la yijá islámica. No tienen razón los que separán el islamismo moderado del radical. La frontera es difusa y ultraporosa porque sus textos sagrados son muy inquietantes y amenazantes con lo que no se les parece. Los mahometanos no han tenido su renacimiento teológico, su evolución teológica ha sido escasa y con poco éxito. El islamismo y sus mezquitas son componentes estructurales amenazantes. No es que sus fieles sean criminales, es que son estructuras que pueden ser puestas al servicio del crimen o quedar bajo el radio de influencia del energumenismo político, jurídico, cultural y moral. El Corán por sí mismo es muy inquietante.
El juego de Shahid es el juego con más éxito en la franja de Gaza, es un juego al que anima la televisión de la Autoridad Palestina y las televisiones islámicas. Los niños traen una vieja sábana, la estiran en el suelo y discuten quien hará de Shahid. El elegido se recuesta en la sábana, lo envuelven y lo levantan mientras las niñas lloran al Shahid y los niños avanzan gritando ¡Alá Akbar, abran paso al Shahid!, mientras empuñan una imitación de un AK-47. La muerte a través de la Shahada, en nombre de Alá, es un anhelo personal de los niños y niñas islámicos. No solo de los niños y niñas de la franja de Gaza. Para buena parte de los niños y niñas educados dentro el islam, aquí y allá, en España, en Amsterdam y en Palestina, la shahada es preferible a la paz. ¿Qué podría ser mejor que ir al paraíso? El poder simbólico de la shahada, del martirio, no es algo que podamos restringir y acordonar en las fronteras de Irak, Palestina o Afganistán. Ha sido demostrado.
Poesía infantil. Poema leído en la Tv de la AP (Autoridad Palestina) Te juro en nombre de todo lo que amo que purificaré tu tierra... Por tu tierra moriremos, ¡avanzaremos hacia la Shahada en grupos!. No aman la vida. El Corán no es la Biblia. En muy poco se le parece. El halcón jamás fue jilguero. Yo digo STOP al Islam. Lo digo sin matices.
El día 16, jueves, más | ANTONIO YUSTE
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ESTADO DEL BIENESTAR
El chicle filosofal |
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OS EXEGETAS de la Sociedad del Bienestar, lo son porque militan en la filosofía del chicle, porque tienen como credo el culto al chicozapote, el codiciado árbol de la selva del Gran Petén, en el Estado de Quintana Roo de México, cuya resina se extrae y cuece en la propia selva hasta que adquiere esa textura de látex arbóreo tan codiciada para mascar. ¿Qué es anterior el tzicli mesoamericano propio de la cultura maya o la sociedad del Bienestar? (Sigue) |
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DIPTERIUM. El 11/M lo cocinan españoles. Los presuntos autores del mismo, los que la polícia presenta como implicados estaban controlados en su totalidad, ha quedado suficientemente demostrado, por personas concretas, con nombres y apellidos, que lo sabían todo, pertenecientes a la policía nacional, a la guardia civil y al CNI. La intoxicación del gobierno del PSOE con el concurso de las cinco cadenas de televisión de alcance nacional y de la mayor parte de medios de comunicación, está entorpeciendo que fluya el río la verdad. Es una soga que poco a poco terminará por ahorcar la credibilidad de dichos medios. La coreografía del 11/M, la versión que nos ha brindado la investigación policial no se corresponde con los verdaderos autores materiales. Al juez corresponde dictar los correspondientes autos para que hablen los que ahora callan. |
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