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«CARTAS LIBERCRÁTICAS»
El asedio del Islam |
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ES OCCIDENTE contra occidente, se sabe desde hace tiempo. Una parte de Occidente va sobrada y todo lo contempla por encima del hombro. Sufre de engreimiento, de soberbia. Actúa como si hubiera llegado al final de la historia, al fin de todo, al final de la ciencia, de la tecnología y como si nada conocido y por conocer pudiera amenazarle. Se siente protegida por el Estado del Bienestar que imagina infinito y predestinado para realizar la eternidad. Es el triunfo del yo absoluto sobre la razón. Asistimos a la victoria imaginada, soñada o delirada, del yo flatulento y expandido, que se prolonga por el EFLE, por el Estado Flatulento Expandido, sobre la razón. Es una parte del problema, pero existe otra no menos inquietante: la ignorancia.
La ignorancia, que todo lo abarca y nada se le resiste, que todo lo tritura y aniquila y que ha decretado la igualdad de los hombres, de las culturas y de las religiones, la igualdad entre lo normal y lo paranormal, entre las ciencias ecológicas anticapitalistas y de inspiración apocalíptica y el saber científico. Ignorancia y progresismo progresado significan los mismo: son sinónimos. La igualdad entre religiones y culturas ha llevado al progresismo progresado a interpretar la Yihad Islámica como un componente multicultural, uno más, del patrimonio cultural de la humanidad, parte indeleble de lo biodiverso y de la doctrina ecológica, anticapitalista e igualitaria.
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Benedicto XVI debe dirigirse al progresismo progresado desde una perspectiva teológica un ámbito en el que no puede contratacar. Es el progresismo progresado el que con más ahínco denosta el magisterio de la Iglesia Católica. Y cuando se dirija al islamismo debe hacerlo con una sólida y ajustada perspectiva cívica |
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Una parte de Occidente, por ignorancia, la que encarna y constituye la base social del progresismo progresado, considera el susodicho componente multicultural, el de la Yihad Islámica, objeto de deseo. El deseo es tan intenso que especula y no descansa, con fusionar o asimilar, por el gracejo y la voluntad que le ponen sus protagonistas, la táctica del crimen y el martirio, que consideran una intervención urbana megatotal y un perfomance antiglobalización brillantísimo, de irresistible belleza y gran fuerza psicosocial.
La fascinación por el crimen y el martirio de inspiración ideológica religiosa, entre las bases del progresismo progresado, les está empujando a enfundarse la kefia de muyaidín yijadista, a convertirse incluso al islam y frecuentar las mezquitas, el nuevo templo sagrado, para continuar por otros medios su batalla anticapitalista y antiimperialista. Por Alá. Occidente está sumergido de lleno en una fase delirante, desquiciada, donde la propia Iglesia Católica ha confundido a los yijadistas ahogados en petrodólares con ciudadanos del mundo excluidos por el capitalismo. ¿Cómo ha sido posible? Pues por la acción combinada de la ignorancia y el engreimiento de los necios.
Nadie es inocente y nadie es neutral al proceso al que asistimos. La palabras del Papá pronunciadas en Ratisbona han sido recibidas con extrema hostilidad en primer lugar por Occidente, por esa parte de Occidente en fase aguda de trastorno de personalidad, y que constituye la base social del progresismo progresado, y que se ha hecho fuerte en los medios de comunicación y en los centros educativos.
Las palabras del Papa, más tácticas que sentidas y se notaba, han sido dictadas, sin duda, por el pánico a la derrota mediática y política de la Iglesia Católica. La eficacia del asedio formal, político y teológico que el islamismo ha impuesto a Occidente es espectacular en sus formas como en sus contenidos y abundan los hechos que hacen temer por nuestra derrota. Derrota que será doble, triple, cuádruple o total para la Iglesia Católica, en cierto modo consentida y casi buscada.
Occidente no se deja representar por la Iglesia Católica y a mí, hablo en primera persona, me parece correcto y muy atinado. El mundo islámico, sin embargo, la umma, casi sin excepciones, tiende a dejarse representar por Al Qaeda. Occidente, al revés, lo que me produce una aguda irritación tiende a dejarse representar, a pesar de la Iglesia Católica y de la familia cristiana en general, por las opiniones y puntos de vista del progresismo progresado. Puntos de vista similares a las expresados días pasados por el Consejero Delegado del grupo Prisa, Juan Luis Cebrián, que se refiere a la insidiosa reconquista para culparla de la no existencia de una civilización ecuménica en el Mediterráneo. Las declaraciones naturalmente las hizo en Marraqués (Marruecos) y puso como ejemplo, tan campante, sin arrobo, la ejemplaridad con la que conviven en Europa las culturas del vino y la cerveza, la de la mantequilla y el aceite de oliva. ¿Síndrome de Estocolmo o fascinación por el crimen y el martirio, furor incontenible de continuar la lucha antiimperialista y anticapitalista por cualquier medio, en nombre de Alá?
La umma, efectivamente, se deja representar por las palabras de Al Qaeda y su llamamiento a la Yihad Islámica. Occidente, por supuesto, se deja representar, por la voz del progresismo progresado. Haría bien la Iglesia en considerar acontecimiento tan singular y nada ocioso cuando se proponga divagar sobre los caminos de la fe, de la razón y de la política. No debe dirigirse a los islámicos, debe dirigirse desde una perspectiva primero teológica y después política a los progresistas progresados. Y debe dirigirse a ellos, a) porque son ellos los que se han vuelto locos, los que se comportan como psicópatas y están haciendo circular a Occidente a toda velocidad en dirección contraria; y b) porque es el progresismo progresado el que está robando la cartera a Occidente y se la está robando a la Iglesia.
Benedicto XVI ha enfocado un asunto cívico, la violencia criminal de inspiración islámica, desde un perspectiva teológica desafortunada. ¿Tiene sentido dialogar en tales términos? El islamismo discute teológicamente a cuchillo. El Papá optó por una perspectiva teológica para dirigirse al Islam y sus palabras fueron interpretadas en clave política y táctica. Ha sido una operación de baja cota, incomprensible, que no ha impedido que se cobrara una víctima mortal, la humillación de la Iglesia Católica en todo el mundo islámico y una nueva derrota mediática en el mundo occidental. Es una pena. Teniendo razón en el fondo, Benedicto XVI ha herrado en la forma. Benedicto XVI debe dirigirse al progresismo progresado desde una perspectiva teológica un ámbito en el que no puede contratacar. Es el progresismo progresado el que con más ahínco denosta el magisterio de la Iglesia Católica. Y cuando se dirija al islamismo debe hacerlo con una sólida y ajustada perspectiva cívica. Todos saldremos ganando. Los cristianos no esperan que su mentor espiritual debata (a cuchillo) teológicamente con el Islam, esperan que Occidente no sucumba a la barbarie un día sí y otro también.
El día 21 de septiembre, jueves, más | ANTONIO YUSTE |
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Hugo Chávez |
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Los Sí Alineados |
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DIPTERIUM 1. La 14ª Cumbre de los No pero Sí Alineados celebrada en Cuba 11 y 16 de Septiembre nos ha deparado sorpresas que no por previstas dejan de sorprender. Ha sido una cumbre decimonónica, con la pelusa y el olor característico del moho, dirigida, en esencia, por países apestados, santificada, como es de rigor, por el secretario general de la ONU, Koffi Anan, un personaje parapsicologal y retrocógnito, con variados países occidentales enredando y dando cobertura, específicamente, España y Francia, y teniendo a Cuba, ¿quién da más?, en el papel de alcahueta mayor con dos pagadores, Irán y Venezuela, que ha creado al alimón, un fondo de 1.500 millones de dólares con única finalidad: enredar y expandir la pobreza máxima. La 14ª Cumbre reanima el viejo movimiento No Alineado, en estado cataléptico después de la caída del Bloque del Este pero con los mismos objetivos: exaltar la perversidad de la economía de mercado y defender el totalitarismo, la tiranía y la persecución sistemática y estructural de la Libertad. Parecían seres de ultratumba recién salidos de su cárcava mortuoria. Entonaron por enésima vez su papel de víctimas del feroz capitalismo y se prometieron unos a otros que reforzarían el control de sus respectivos estados para garantizar la igualdad y el progreso. Es decir, aumentar la represión y el saqueo de las economías de sus respectivos países. Avería a la vista. El movimiento No Alineado parecía un hongo extinguido pero he aquí que no. Sus esporas estaban prestas para reproducirse en el continente latino e islámico. Es un cuento de terror. |
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