VÍDEO CSI. En el último capítulo, el 24, de la temporada 2005/06, de CSI New York, se relata con bastante detalle el compendio de recursos tecnológicos y técnicas de obtención de pruebas que se despliegan para proceder en un atentado con bomba.
Minuto 3'23".Identificación automática de explosivo militar C4
«CARTAS LIBERCRÁTICAS» La conquista del placer
A. Balasubramaniam. Gravedad
Antonio
Yuste
EL SIGLO XX es el siglo del parné. Todo circula alrededor del dinero, del parné. La unidad de medida del Siglo XX es el parné. La Revolución Francesa tuvo dos hitos, la guillotina, el más singular y famoso, y la adopción del sistema métrico decimal sin duda el hito más práctico y relevante de la Revolución Francesa. El único hito realmente útil. Todo lo demás o es prescindible o es aberrante. La Conferencia Internacional de Pesas y Medidas, celebrada en 1960, acordó la creación de seis unidades básicas o fundamentales de medida, el metro, el segundo, el kilogramo, el amperio (campo eléctrico), el kelvin (temperatura termodinámica del agua), el mol (cantidad de sustancia) y la candela (intensidad luminosa) y se olvidó, que cabeza la suya, del parné, una magnitud física fundamental que se quedó sin unidad de medida: el felice o algo así (de felicidad).
No es una historia cualquiera, el artículo 149 de la Constitución, atribuye al Estado la competencia exclusiva de legislar sobre pesos y medida que ha sido desarrollada en la Ley 3/1985, de 18 de marzo, bajo el sugerente nombre de Metrología. Una ley que no dice nada del parné, la magnitud física fundamental de los antropólogos, sociólogos, ensayistas, economistas, políticos, amas de casa, jóvenes y adultos para medir el estado de gracia del mundo. El parné no es que sea fundamental para comprarse una sudadera es que lo explica todo. Todo, todito, todo. Y la cosas de este mundo que no se deja explicar por el parné no interesan. ¿A quién interesa lo que no se mide en parné? ¿A quién, póngame un ejemplo, déme un nombre?
Es en clave de parné como se ha analizado y se viene analizando, a lo largo de todo el siglo XX, la familia. La antropología de la familia está salpimentada por todo tipo de estudios con el parné como protagonista de lujo
El parné es la medida universal que todo lo mide en el siglo XX. Dicen que mide el amor, la satisfacción por el deber cumplido, la familia (si existe) y su tamaño. Los sociólogos y los economistas no distinguen entre tener fortuna y ser afortunado. No saben que no es lo que tienes sino lo que eres porque no ven el anuncio de Viceroy. Es una pena que la Conferencia Internacional de Pesas y Medidas se olvidará de unidad de medida de tan alta significación: el felice. El santo felice, el sagrado parné, que es magnitud física fundamental y motor del mundo. ¿De verdad, lo es?
Es una pregunta que se contesta fácilmente pero difícil de comprender. No lo es. Nunca lo ha sido. El parné nunca ha sido el motor de nada. No pasa de instrumento para otro tipo de aspiraciones. El parné es una magnitud de extraordinaria utilidad para valorar recursos y esfuerzos, realiza nuestro ser social y hace fácil y posible la interdependencia (los intercambios).
Los factores instrumentales del parné, muy positivos, imprescindibles, han cegado, en cualquier caso, nuestra capacidad de mirar, interpretar y analizar. Así es. Es en clave de parné como se ha analizado y se viene analizando, a lo largo de todo el siglo XX, la familia. La antropología de la familia está salpimentada por todo tipo de estudios con el parné como protagonista de lujo. El parné es el actor principal en el reparto de responsabilidades que explican e interpretan el extraño aspecto de la familia de nuestros días, muy irregular y variopinta con todo tipo de formatos, tamaños y combinaciones, cuando existe. ¿De verdad el parné es el responsable final, el factótum que explica el extraño formato de nuestras familias? No lo es.
¿Y por qué no lo es? Por la sencilla razón de que el modo en que vivimos es un acto de voluntad? Decidimos vivir como lo hacemos a pesar de tratarse de una forma de vida emocionalmente insalubre para las nuevas generaciones. El parné no es la razón primera, no es la de en medio y tampoco la última que explica el formato variable de nuestras familias. No sirve para comprender nada y tampoco explica nada. Vivimos como vivimos porque nos da la gana. Y nos importa lo muy poco que nos importa la salud emocional de las nuevas generaciones porque queremos que así sea, es un acto de voluntad. Y nos importa lo muy poco que nos importa nuestra propia salud emocional porque estamos dentro de una gigantesca empanada cultural e histórica razón verdadera que explica el formato disfuncional de nuestra familias.
Nuestra especie está diseñada para realizar la eternidad, es un propósito de especie, a través de la reproducción. Asunto que lograba proporcionando una recompensa (placer) para los actos reproductivos. Hete aquí, sin embargo, que nuestra especie ha diseñado un mecanismo para engañar al cuerpo, la píldora, que favorece el placer inhibiendo la reproducción. Nuestro cuerpo es muy competente e inteligente pero también, ya lo ven, engañable. La recompensa del placer es un mecanismo de nuestra especie que hace posible, tanto la explosión demográfica como su contracción dramática. La conquista del placer constituye una ambición, un deseo profundo no exento de efectos colaterales. Uno de ellos es el extraño formato de nuestras familias, ya digo, cuando existen.
La mecanización del hogar, su automatización y electrificación y el propio hogar con prestaciones excepcionales, diseño que pretendía aliviar la cargas familiares o domésticas, ha sido subsumido por el deseo profundo de no agotar ni interrumpir el desaforado avance hacia el placer como meta máxima, única y excluyente. La mecanización se acomete y se realiza para la apoteosis de la felicidad individual, única e indivisible, meta real de nuestras sociedades tecnológicas y muy evolucionadas. Es el coste de la mecanización del hogar y el propio hogar el que nos expulsa del mismo para sufragar su adquisición, impidiendo la realización de la familia.
¿Qué tiene que ver el parné con la familia, con nuestra felicidad y con la salud emocional nuestra y de las siguientes generaciones? Nada, absolutamente nada. Se me ocurren dos conclusiones para desdecir a antropólogos, sociólogos, economistas, juristas y políticos:
A
El formato variable de las actuales familias, su morfología sanguínea y funcional (monoparetales o multiparetales), cuando existe, no logra disipar y disminuir, ni siquiera un ápice, nuestra condición de especie social con una característica básica, la heterosexualidad y la tendencia nativa a vivir en pareja. Las familias monoparetales o multiparetales no son formatos de elección sino expresiones caricaturescas del fracaso. Accidentes a resolver.
B
¿Puede vivir nuestra especie en el perpetuo placer? No. Es una estrategia disipativa termodinámicamente inviable. Nuestra especie no está diseñada para tal propósito, se descompone.
La conquista atolondrada del placer nos está jugando muy malas pasadas. La organización social y económica es un fiel reflejo de una ambición de la que sabemos muy poco: la conquista del placer. El día 28 de marzo, miércoles, más | ANTONIO YUSTE
El general Ideología
El misil del asesino
DIPTERIUM. Hay que rasgar las vestiduras, rasgar la piel y pellizcarse las entrañas para salir del estupor. Otegui, Ibarreche, Pachi López y demás, como es de justicia, de estricta justicia, están imputados por darle alas al proceso. ¿A qué proceso? Al de negociación con el crimen organizado. Que el cirmen se autoproclame nacionalista añade más delito porque aporta extorsión masiva y generalizada. ¿Por qué no está imputado el mismísimo zETAp? Pues porque se beneficia de la impunidad e inmunidad que le confiere el cargo. ¿Renunciaría el propio zETAp a dicha inmunidad si un juez pidiera un suplicatorio a las Cámaras para imputarle? No tendría más remedio. Pernando Barrena acaba de advertir a zETAp que el tiempo pasa y que o legaliza las candidaturas de Batasuna o harán públicos los acuerdos que suscribió con ETA. ¿Quién le proporciona a zETAp la legitimidad para suscribir acuerdos con ETA? Nadie, está fuera de la ley. No la puede obtener en parte alguna. Es un acto criminal desvelado por el misil del asesino y aceptado y hecho público por el mismísimo zETAp. El precio que pagará el PSOE por la paz negociada con ETA y robada a los españoles será el de su extinción perpetua. zETAp y el PSOE aunque se engañen a sí mismos a nadie más engañan. Están atrapados en un soliloquio histórico.
----MINUTO MUSICAL
----Stereophonics. Live From Dakota
[c] COPIALIBRE. Autorizada su reproducción. Atracta se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes
mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) España, amiga; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja