VÍDEO CSI. En el último capítulo, el 24, de la temporada 2005/06, de CSI New York, se relata con bastante detalle el compendio de recursos tecnológicos y técnicas de obtención de pruebas que se despliegan para proceder en un atentado con bomba.
Minuto 3'23".Identificación automática de explosivo militar C4
«CARTAS LIBERCRÁTICAS» Ideologías del Bienestar Sublime
Edward Lipski
Antonio
Yuste
LA VÍA DEL socialismo es la vía esencial hacia el colapso final. Es la vía elegida por los campeones del Bienestar Sublime. Es la vía de la delectación en la que está prohibido sufrir, terminantemente prohibido. El sufrimiento, el esfuerzo, el sacrificio corresponde a los demás que desinteresadamente nos lo entregan para realizar nuestra peculiar vía hacia el Bienestar Sublime: el socialismo o totalitarismo. Donde el Estado engreído y milagrero todo lo puede y resuelve transubstanciado en deidad terrenal, en deidad pagana, en señuelo matemático, donde todos cotizamos para hacer eso, el Reino de Dios en la tierra o Reino del Bienestar Sublime donde todo, por obra y gracia del Estado, es holgar y ozar (?).
Que la izquierda española no sepa distinguir entre el bien y el mal, es consustancial a su forma de pensar chocarrera y horripilante. Piensan gobernar en comandita con ETA porque creen que los asesinos son portadores de un mensaje cívico de redención universal que hace suma con el mensaje liberador del socialismo, al que nunca le han estorbado crímenes y manipulaciones groseras de la historia
Se equivoca quien suponga que el Bienestar Sublime es el resultado de las habilidades de nuestra especie para transformar la energía en servicios y resolución de problemas. Craso error. El Bienestar Sublime para los defensores de la vía al socialismo, para los progresistas progresados, para los apologetas del totalitarismo no es el resultado del esfuerzo moral, de las ideas, de las realizaciones, es decir, del sacrificio, de la tenacidad, de la disciplina, del dolor y de la tragedia. El Bienestar Sublime es el lo que queda después de que los demás lo dan todo por nosotros con intermediación del Estado, un ente, a lo que parece, especialmente dotado para convertir la energía ajena en propio Bienestar, el nuestro, dirigido por un partido preclaro con una ideología totalitaria en la mochila, cualquier variedad de socialismo, no importa que nacional socialismo, nacional comunismo o socialismo folclórico (multicultural). ¿Tal cosa es cierta, es cierto que el Estado nos puede hacer felices? De ningún modo. El Estado es un disipador de energía ajena, de energía que saquea en nombre del pueblo. Energía que administra, en buena parte de casos, de forma delictiva, desautorizándose y degradándose por hacerlo y hacerlo a sabiendas de que lo hace con maldad.
El Estado Gestor de nuestro Bienestar bajo el paraguas del señuelo matemático es una ideación indecente desde sus orígenes. El Estado del Bienestar, el que no usa ropa interior, el que pierde aceite, con su motorcito gripado, con su estrategia fiscal fundida, el realmente existente, es basura per se. Es basura por sí y en sí mismo, atinente con formas de pensar asociales, menesterosas y más que nada delirantes. Es un sueño acientífico y fantasioso. Es un desvarío que presentan como razón lo que es delirio y enajenación. El Bienestar, eso que llamamos Bienestar, a fuer de ser cierto, es el destilado del dolor de la humanidad, de ese reguero de fracasos sucesivos que de vez en cuando, haciéndose de rogar, llegan acompañados de alguna certeza. Certeza pasajera, efímera, destinada a ser desplazada, a la vuelta de la esquina, por otra más pujante, que llega hasta nosotros a su vez con sufrimiento, tenacidad y dolor.
El Estado del Bienestar nada tiene que ver con ideologías chocarreras de tres al cuarto o con gestores expertísimos al socaire de que sirven al pueblo. Vivimos mejor porque hemos sufrido mucho, hemos trabajado mucho y sabemos protegernos mejor de innumerables calamidades, entre ellas las de los tiranos y sinvergüenzas. Vivimos mejor por que hemos aprendido y lo hemos aprendido como siempre, como siempre se hace, a un coste muy alto.
La vía del socialismo es la vía esencial hacia un todo menesteroso que propende a la decadencia y a la degradación moral y material. Socialismo es sinónimo de mentira, de delación, de extorsión y degeneración moral de nuestra especie, a la que se somete mediante la mentira estructural y constante. Invocar al pueblo, manosear su lomo, ofrecerle como meta la sodomización fiscal del resto de ciudadanos con la excusa de que deben pagar sus vacaciones en paraísos sexuales, desengáñense, es la verdadera meta de los promotores del Bienestar Sublime.
El Estado nunca, en parte alguna, en civilización que se conozca, supo lo que saben la suma de todos su ciudadanos. Los ciudadanos por reunirnos y permanecer agrupados no sabemos más. Nos sentimos más protegidos, realizamos nuestro ser social pero no sabemos más. Se sabe, cuando se sabe, gracias al mérito colectivo pero también y sobre todo individual. El saber ni se acumula, ni se suma. Los nuevos conocimientos por agrandamiento, ensombrecen a los anteriores. El Estado es un instituto funcional al servicio de nuestro ser político, de nuestra determinación de vivir en grupo, en comunidad.
Los atributos del Estado no pueden sobrepasar las tareas que la comunidad le asigna. Es un ente sin inspiración y sin fuerza interior. No tiene atributos, tiene funciones delegadas, las que el pueblo en cada caso le encomienda. Los hombres, en grupo, en comunidad y uno a uno, somos los únicos y verdaderos responsables de nuestras desdichas y sinsabores. La comunidad y los individuos se forjan en el sacrificio y la entrega. Nosotros, en grupo y uno a uno, individualmente, somos los únicos responsables de las injusticias y, al revés, de los logros. El Estado jamás, bajo ningún concepto y en ningún supuesto, tiene el don de reparar nuestras desdichas. El Estado no tienes dones ni poderes milagreros, tiene, a lo sumo, funciones delegadas.
Que la izquierda española no sepa distinguir entre el bien y el mal, es consustancial con su forma de pensar chocarrera y horripilante. Trafican con una felicidad de chicle que venden por las esquinas como se venden las papelinas. Son vulgares camellos de felicidad. Piensan gobernar en comandita con ETA porque creen que los asesinos son portadores de un mensaje cívico de redención universal que hace suma con el mensaje liberador del socialismo, al que nunca le han estorbado crímenes y manipulaciones groseras de la historia. Por eso han pactado con ETA. Exclusivamente por eso. Porque nos odian, porque abjuran de nosotros, de los españoles, y porque aspiran a someternos con sus iluminismos e ideologías chocarreras y totalitarias.
El día 08 de mayo, martes, más | ANTONIO YUSTE
James Hopkins
ADIÓS
DIPTERIUM. Adiós a la generación yeyé. zETAp es hijo aventajado de la generación yeyé. Piensa como ellos, poco, sabe menos que ellos y tiene pocas posibilidades de mejorar su currículo porque es un hijo malcriado, indisciplinado, broncas, metementodo y con afanes tiránicos. Los hijos de la generación yeyé tienen ese aspecto tan característico de oráculos tronados, listos para la camisa de fuerza. O se le sella la boca a zETAp con brea y silicona o sigue dando el mítin en la ambulancia. El repaso francés a la izquierda gala y europea, al chovinismo irracional con tintes nacionalsocialistas, es de los que hacen época. Por primer vez en la historia de Francia, Sarkozy le ha ganado a la izquierda llamando a cada cosa por su nombre, sin concesiones al nauseabundo canon cultural de izquierdas. Conviene recordar que ya lo hizo Margaret Tchather hace 30 años. La generación yeyé, con su sesentayochismo fulero y tornadizo, es la generación que ha apadrinado el socialismo folclórico multicultural, de extracción vuduista, el nortesurismo decimonónico o el oenegismo que aspira a combatir la pobreza con limosnas. La generación yeyé es la que apadrina el izquierdismo infantil que combate la pobreza rebelándose, cosa de gran misterio, ahogando la Libertad y la creación de riqueza. Y es la generación, claro, que apadrina el combate contra el cambio climático mediante decretitos, puaf, y otras cataplasmas típicas de chamanes y brujos. Para eso mismo siempre se sacó a la santina con romería incluida y pónganse en situación, no hay color. A la generación yeyé y sus descendientes se le cuentan los días, los que le quedan, y los axiomas, dos:
1.
Mentir y manipular hasta el hartazgo. Es el principio fundador del socialismo.
2.
El que más progresa es el que tiene la llave de la Caja. Para ser progresista progresado es imprescindible ser un antiguo y bastante carcamal.
[c] COPIALIBRE. Autorizada su reproducción. Atracta se inspira en seis principios: 1) ¿dar puntada sin hilo?; 2) si te muerdes
mucho la lengua te desangras; 3) el futuro nunca espera; 4) España, amiga; 5) la transparencia es bella; y 6) esto no es jauja